Comisión de Biodiversidad de la Asamblea visita el Parque Nacional Yasuní
La Comisión de Biodiversidad y Recursos Naturales de la Asamblea Nacional visita hoy los bloques hidrocarburíferos 31 y 43, ubicados en una parte del Parque Nacional Yasuní (PNY). La presencia de los legisladores tuvo como objetivo dar seguimiento a la labor que los Ministerios del Ambiente (MAE), Justicia, Recursos No Renovables, Coordinador de Sectores Estratégicos y la operadora estatal Petroamazonas realizan en esa zona desde que se firmó la Declaratoria de Interés Nacional para la explotación de los mencionados bloques.
La delegación está conformada por el presidente de la Comisión de Biodiversidad, Carlos Viteri y por los parlamentarios: Alberto Zambrano, César Solórzano, Arcadio Bustos, Carlos Rodas, Óscar Ledesma, Pepe Acacho, Hólger Chávez, Marisol Peñafiel, Pamela Falconí, Liliana Guzmán y Raúl Tobar.
El sobrevuelo que trasladó a los legisladores partió desde la Brigada Militar Napo, ubicada en el cantón Puerto Francisco de Orellana y arribó al campo Nenke, en el Bloque 31, desde donde observan la labor de control ejecutada por el MAE.
Los trabajos del MAE giran en torno al control en la instalación y adecuado funcionamiento de salvaguardas ambientales, entre las que se destacan: los pasos deprimidos, estructuras amplias similares a las alcantarillas que permiten el paso del agua y los animales; los puentes de dosel naturales y artificiales que permiten la unión entre las copas de los árboles; los comederos y bebederos para la alimentación de las especies, entre otras medidas.
Para monitorear los trabajos que se ejecutan en la zona, en una primera fase, el MAE ha instalado 19 cámaras trampa en los 84 pasos deprimidos existentes en el sendero ecológico del Bloque 31. En una segunda fase, se pretende colocar un dispositivo cada kilómetro a ambos lados del camino.
Hasta el momento las cámaras han fotografiado jaguares, dantas, tigrillos, guantas, entre otras especies, lo que demuestra que las salvaguardas ambientales no han generado un impacto importante para la macrofauna del lugar.
La delegación de asambleístas que visita la zona hoy tiene planificado internarse en la selva y caminar aproximadamente 5 km hasta el campo Apaika, recorrido en el que es posible observar la revegetación de las tuberías y la propuesta de perforación de Petroamazonas, la cual genera un impacto ambiental mínimo.
Posteriormente, llegarán a las instalaciones de la petrolera en Chiruisla, donde el MAE cuenta con un puesto de control y vigilancia permanente para monitorear la actividad hidrocarburífera del lugar.
Fabricio Narváez, asesor de la Subsecretaría de Calidad Ambiental del MAE, destacó que “el impacto por la actividad petrolera en el PNY es menor al previsto”. Su declaración se sustenta en cifras. En el Bloque 31, la afectación es del 0,01 por mil del bloque. Es decir, el 0,037 de la superficie total del área protegida. En el caso del Bloque 43, el impacto se reduce al 0,08 por mil del bloque. Esto representa el 0,016 por mil del total de la superficie del Parque. La suma de la afectación en los dos bloques con relación al PNY suma el 0,053 por mil del área protegida, por lo que el Yasuní está en un 99,9 % intacto. El cálculo cumple así con la promesa del Presidente de la República quien aseguró que el impacto de los proyectos extractivos corresponderá a menos del 1 por mil de la superficie del área protegida.
El asambleísta Carlos Viteri, Presidente de la Comisión de Biodiversidad, calificó como “histórica” la visita que la delegación realiza al Yasuní, puesto que es la primera vez en la historia del organismo legislativo que realiza un seguimiento periódico e “in situ” de la actividad petrolera en un área protegida. “Nunca se había realizado una actividad similar, con enorme responsabilidad y seriedad para buscar el mejor aprovechamiento de los recursos naturales en beneficio de los sectores más necesitados del país”.