Más de 6.900 habitantes de Imbabura se benefician con la entrega de viabilidades técnicas y resoluciones administrativas otorgadas por el presidente Daniel Noboa
Boletín de Prensa Nro. 170
15 de enero de 2026
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), reafirma su compromiso con las familias rurales del país y fortalece la gestión responsable del recurso hídrico con la entrega de tres viabilidades técnicas a la Prefectura de Imbabura, que permitirán la ejecución de proyectos de rehabilitación de infraestructura hidráulica de las Juntas de Agua San Florencio Tamayo y de Riego de la Acequia San Rafael y Puente Chiquito, así como la rehabilitación de la conducción principal de la Junta de Riego La Magdalena.
Estas obras representan una inversión superior a 1,8 millones de dólares beneficiando de manera directa a más de 3.000 habitantes y garantizando el riego de más de 1.400 hectáreas productivas, lo que contribuirá al fortalecimiento de la producción agrícola y al desarrollo rural de la provincia.
Asimismo, con el objetivo de fortalecer la gobernanza del recurso hídrico y brindar seguridad jurídica a las juntas de agua potable y de riego de Imbabura, entregó resoluciones administrativas que benefician a 3.350 habitantes y consolidan el riego de más de 460 hectáreas, mediante la autorización de un caudal autorizado de 116,53 litros por segundo.
Estas acciones responden a una decisión política responsable, alineada con la planificación nacional y con el firme compromiso del Gobierno de El Nuevo Ecuador, liderado por el presidente Daniel Noboa, de garantizar el acceso al agua como un derecho humano fundamental.
“Invertir en agua significa impulsar la producción agrícola, fortalecer la soberanía alimentaria, dinamizar la economía provincial y mejorar las condiciones de vida de las familias rurales. No se trata de improvisaciones, sino de una respuesta concreta frente al cambio climático y a los desafíos del desarrollo rural” afirmó, Freddy Muñoz, viceministro del Agua.
El Gobierno Nacional ratifica su enfoque de gestión en territorio y su firme convicción de que invertir en agua es invertir en justicia social, oportunidades y bienestar. Cuando el Estado cumple su rol, el agua se convierte en esperanza, la tierra en oportunidad y el futuro en una realidad para todas y todos.