Gobierno Nacional oficializa la protección de Cerro Azul y fortalece la conservación del bosque seco en Guayaquil

Boletín de Prensa Nro. 213

6 de marzo de 2026

El Ministerio del Ambiente y Energía oficializó este viernes 6 de marzo la declaratoria del Bosque y Vegetación Protector Cerro Azul, un área estratégica para la conservación del bosque seco tropical en Guayaquil.

Con una superficie de 820 hectáreas, Cerro Azul constituye uno de los últimos remanentes de bosque seco tropical en la provincia del Guayas, con aproximadamente el 86% de cobertura natural boscosa en estado de conservación relativamente favorable. Este ecosistema, alberga una diversidad de flora y fauna, incluyendo especies endémicas y amenazadas.

Esta figura permitirá ordenar el uso del suelo en una zona estratégica ante la expansión hacia la vía a la Costa, frenar la fragmentación del ecosistema y reducir los riesgos asociados a islas de calor y deslizamientos.

La declaratoria responde a un proceso técnico que incluyó talleres de socialización, verificación de campo e informe de procedencia, así como al análisis de vacíos de conservación en el área costera.

Desde hoy Cerro Azul se convierte en un símbolo de responsabilidad entre el Estado y la ciudadanía, detalló la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, y añadió que “conservar su biodiversidad no solo es un deber ambiental, sino una apuesta estratégica que impulsa el desarrollo sostenible de nuestros territorios y garantiza bienestar para las próximas generaciones”.

Esta designación, surge a partir de la solicitud presentada por el Colectivo Ciudadano Vía a la Costa Progresa con representantes de 26 urbanizaciones del sector, que agrupan aproximadamente a 47.000 habitantes.

Cerro Azul cumple una función clave como corredor de conectividad ecológica con otros bosques protectores de la ciudad como Cordillera Chongón Colonche, Cerro Blanco, Prosperina, Papagayo y Cerro Paraíso, fortaleciendo la conectividad, el mantenimiento de procesos ecológicos, la restauración del bosque seco tropical y la preservación de especies de especies de flora como porotillo, coquito, guápala, ceibos, pigíos, guasmo, guayacán y bototillo; así como fauna representativa entre la que destacan perezosos, yaguarundis, tigrillos, zarigüeyas, armadillos y una gran variedad de aves con más de 300 especies identificadas. Así como importantes fuentes hídricas que refuerzan su función ecosistémica en la conservación de esteros y quebradas que actúan como efluentes del sistema hidrográfico regional.

Con esta acción, el Gobierno Nacional reafirma su compromiso con la protección del bosque seco tropical y con el desarrollo sostenible de los territorios costeros del Ecuador.