Gobierno Nacional lidera investigación que determina al Bosque La Esperanza como uno de los principales refugios para la conservación de al menos 26 especies de murciélagos

Boletín de Prensa No. 338

13 de agosto de 2026

Investigadores confirmaron el valor ecológico de este remanente de bosque, al demostrar que constituye un refugio fundamental para la conservación de los murciélagos del noroccidente ecuatoriano.

Un estudio desarrollado por investigadores de varias instituciones confirma que el Bosque La Esperanza, ubicado en el cantón El Carmen, provincia de Manabí, alberga al menos 26 especies de murciélagos, incluyendo algunas amenazadas. Entre ellas destacan el murciélago de nariz ancha de Thomas (Platyrrhinus dorsalis) y Neoeptesicus innoxius, ambas consideradas de prioridad para la conservación en Ecuador, además de otras especies que se encuentran en la Lista Roja nacional –en amenaza-.

Los resultados permitieron confirmar que el sitio cumple con los criterios establecidos por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos (RELCOM) para ser reconocido como un Área de Importancia para la Conservación de los Murciélagos –AICOM-, convirtiéndose en el primero de la provincia de Manabí y el tercero localizado dentro del Chocó ecuatoriano.

La Esperanza, es un fragmento de bosque debido a que cuenta con una superficie de 15.2 hectáreas, que se ha convertido en un refugio indispensable para la fauna silvestre. Los investigadores identificaron refugios naturales y artificiales utilizados por diversas especies de murciélagos, además de recursos esenciales como cuerpos de agua y disponibilidad de alimento.

La investigación se desarrolló por varios especialistas del Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), la Fundación Great Leaf, Universidad de Especialidades Espíritu Santo, Universidad Central del Ecuador, Programa de Conservación de Murciélagos de Ecuador y Universidad de Guayaquil.

Los estudios desarrollados advierten que los murciélagos enfrentan amenazas crecientes derivadas de la expansión agrícola, la pérdida de hábitat y el uso intensivo de agroquímicos. Por ello, se busca el impulso de nuevas investigaciones en bioacústica, ecotoxicología y ecología de refugios que permitan comprender mejor la diversidad y el estado de conservación de estos mamíferos voladores.

El Gobierno Nacional articula las acciones necesarias para proteger áreas como el Bosque La Esperanza, lo cual contribuye a conservar especies amenazadas y a mantener los servicios ecosistémicos que brindan los murciélagos, como el control natural de insectos, la polinización y la dispersión de semillas, procesos esenciales para la salud de los ecosistemas y la producción agrícola.

Conoce la publicación completa en: https://doi.org/10.59763/mam.aeq.v8i2.187