El Gobierno Nacional establece el Área de Protección Hídrica “Runahurco”, clave para fortalecer el Sistema Energético Nacional

Boletín de Prensa Nro. 143

13 de diciembre de 2025

El Gobierno de El Nuevo Ecuador, a través del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), oficializó la declaratoria del Área de Protección Hídrica (APH) Runahurco, un territorio de 72.061,12 hectáreas ubicado en las parroquias Amazonas, Bermejos, Bomboíza, Chiguinda, El Rosario, Nueva Tarqui, San Miguel de Cuyes, El Ideal y Gualaquiza, en la provincia de Morona Santiago. Esta decisión representa un hito histórico para la conservación de los ecosistemas y la protección de las fuentes hídricas del cantón.

Gracias a esta declaratoria de conservación, el Gobierno podrá desarrollar cuatro proyectos hidroeléctricos —Santa Rosa, Omega 12 y El Rosario I y II— que aportarán 100 MW de energía limpia al Sistema Nacional Interconectado. La declaratoria garantiza la protección y gestión sostenible de las fuentes de agua ubicadas en esta zona, asegurando así la disponibilidad del recurso hídrico necesario para el funcionamiento futuro de estas centrales.

Esta área se convierte así en un pilar para la soberanía energética, garantizando la disponibilidad de agua para la generación eléctrica y demostrando que la protección ambiental y el desarrollo pueden avanzar de manera conjunta.

La declaratoria de Runahurco fortalece las políticas nacionales de conservación impulsadas por el MAE y se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, integrando el trabajo de los gobiernos locales con los esfuerzos globales de mitigación y adaptación al cambio climático.

En esta área existen 21 autorizaciones de uso de agua para consumo humano, que benefician de manera directa a más de 14.700 habitantes.

Es un área esencial para la conectividad biológica del corredor Sangay–Podocarpus, considerado uno de los más importantes del país. Su territorio alberga siete tipos de ecosistemas naturales, entre ellos: Bosque Siempre Verde Montano, Herbazal de Páramo, Arbustal Siempre Verde y Herbazal del Páramo, y, Bosque Siempre Verde Piemontano.

Es también un espacio clave para la investigación científica, el monitoreo de biodiversidad y la educación ambiental, actividades que fortalecen la gestión comunitaria y promueven un modelo de conservación sostenible e inclusivo.

Para el Gobierno de El Nuevo Ecuador, esta declaratoria refleja el compromiso de cerrar brechas históricas, proteger el agua como derecho humano y reconocer el valor del trabajo territorial y la sabiduría ancestral de quienes han cuidado estos espacios por generaciones.