Rescatan ballena en San Vicente

Una joven ballena varó en las playas del balneario de Briceño. Esta vez, la historia tiene un final feliz.

Eran las 02:00 del miércoles 22 de agosto, cuando exhaustos y empapados, los guardaparques confirmaron la noticia que todos esperaban: “Se fue”. Era el premio de su sacrificio, de la lucha por salvar a la joven ballena que varó en las playas del balneario de Briceño, en el cantón manabita de San Vicente.

La batalla fue agotadora y empezó el martes poco después de las 15:00, cuando se dieron las primeras alertas sobre la aparición. A esa hora el cetáceo, de unos 4,5 metros, quedó en la parte alta de la playa llevado por las olas.

De inmediato un equipo del Ministerio del Ambiente, junto a pescadores, Defensa Civil, Cuerpo de Bomberos, Capitanía de Puerto y otros, empezó la titánica labor. Participaron en ella decenas de personas e instituciones como Junta Parroquial de Canoa, municipios de Sucre y San Vicente, Policía Nacional y otras.

Tras intentar mover al ballenato, se vieron en la necesidad de utilizar una retroexcavadora. La maquinaria permitió levantar al animal en una suerte de camilla que se improvisó con las mangueras del Cuerpo de Bomberos de San Vicente. Maquinarias de la constructora Equitesa participaron también.

Luego vino el esfuerzo cuerpo a cuerpo. Al caer la tarde y hasta la madrugada decenas de voluntarios se turnaron para mover centímetro a centímetro el enorme cetáceo que poco a poco recuperaba las fuerzas perdidas.

El oleaje del mar la acercaba a tierra y el sacrificio de muchas manos la devolvía al mar. Con dedicación continuaron así durante horas, y pese a que muchos desistieron, un grupo le hacía frente al oleaje, al frío y la oscura noche.

A la medianoche el grupo de voluntarios era apenas divisable desde la playa. Con el agua a la altura de sus pechos peleaban por darle fuerzas en su retorno al mar. Cerca de las 02:00 la vieron alejarse.

Buscan aguas cálidas

Con el amanecer iniciaron recorridos por la zona para verificar que la ballena no haya vuelto a varar. Los técnicos del Ministerio del Ambiente señalaron que es difícil predecir si esto ocurrirá o no debido a que depende de muchos factores naturales y del estado físico real del animal. Mientras se la estudió en la playa no se encontraron señales de afectaciones relacionadas con alguna actividad humana ni ninguna otra visible.

Las ballenas jorobadas constituyen una de las especies más representativas de las costas ecuatorianas. Cada año llegan desde la Antártida en busca de aguas más cálidas para aparearse y tener a sus crías. Su avistamiento constituye una importante fuente de ingresos para miles de familias dedicadas a esta actividad turística.

El Ministerio del Ambiente, mediante la Subsecretaría de Gestión Marino Costera, direcciones provinciales costeras y áreas protegidas como el Parque Nacional Machalilla mantienen una permanente vigilancia de la situación de estos cetáceos. Además su conservación se fomenta con procesos de capacitación permanente para operadores turísticos, capitanes y miembros de tripulación de embarcaciones y guías naturalistas.