Presidente Daniel Noboa decreta medidas para acelerar nueva generación y fortalecer el sistema eléctrico nacional
Boletín de Prensa Nro. 389
30 de septiembre de 2026
El Gobierno Nacional habilita nuevos mecanismos para incorporar generación, almacenamiento y autoabastecimiento, y crea los Distritos Autónomos Energéticos para atender de manera integral las necesidades de zonas productivas e industriales.
El presidente de la República, Daniel Noboa, mediante el Decreto Ejecutivo Nº 515, reformó el Reglamento General de la Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica (LOSPEE). Las reformas establecen nuevas condiciones para acelerar la incorporación de generación eléctrica, promover inversiones y fortalecer la seguridad y confiabilidad del sistema eléctrico nacional.
Con esta decisión se amplían las alternativas para incrementar la oferta de energía y atender el crecimiento de la demanda, mediante nuevos mecanismos de generación, almacenamiento, autoabastecimiento y participación del sector productivo.
Más generación y nuevas inversiones
Uno de los principales objetivos es acelerar la incorporación de nueva generación al sistema eléctrico nacional. Para ello, se simplifican los procedimientos para desarrollar proyectos de energías renovables no convencionales y generación de transición de hasta 100 MW, reduciendo tiempos y facilitando su ejecución.
Además, se fortalecen las condiciones para el desarrollo y financiamiento de nuevos proyectos mediante mecanismos de precio preferente y actualización, de acuerdo con la regulación que establezca ARCONEL.
La reforma también incorpora condiciones para promover nueva generación de transición, complementaria a las fuentes renovables y orientada a fortalecer la disponibilidad de energía frente a períodos de condiciones hidrológicas adversas.
Distritos Autónomos Energéticos
Se habilita la creación de Distritos Autónomos Energéticos, un nuevo esquema que permitirá desarrollar soluciones energéticas integrales para zonas industriales, productivas y otros proyectos estratégicos.
Estos distritos podrán integrar generación, almacenamiento y redes eléctricas locales, de acuerdo con las necesidades de cada zona, facilitando el desarrollo de nueva infraestructura y una gestión más eficiente de la demanda energética.
Autoabastecimiento para el sector productivo
El nuevo marco amplía las alternativas para que consumidores e industrias desarrollen sistemas propios de generación, reduciendo su dependencia de la red y contribuyendo a incrementar la disponibilidad de energía para el país.
También se permite la inyección de excedentes de energía a la red, bajo las condiciones que establezca ARCONEL.
En esta línea, los nuevos proyectos mineros y petroleros deberán incorporar soluciones de autogeneración o autoabastecimiento, de acuerdo con su nivel de demanda, de manera que el crecimiento de estas actividades esté acompañado por nueva capacidad energética.
Los clientes de tarifa de alto voltaje sujetos a esta obligación tendrán un plazo de 18 meses para implementar sus sistemas de generación propia. Se exceptúan los consumidores de asistencia social, beneficio público, servicio de agua potable y entidades oficiales.
La reforma incorpora además el almacenamiento de energía y servicios complementarios como reservas, regulación de frecuencia, control de voltaje y arranque en negro, herramientas necesarias para fortalecer la estabilidad y confiabilidad del sistema.
Asimismo, la planificación operativa de CENACE tendrá un horizonte de cinco años, lo que permitirá anticipar las necesidades de generación, potencia, combustibles, transmisión y otros recursos requeridos para garantizar el abastecimiento eléctrico.
También se establecen mecanismos para facilitar la expansión y financiamiento de las redes de transmisión y distribución necesarias para atender la nueva demanda.
Con estas medidas, el Gobierno Nacional acelera la incorporación de nueva generación, promueve nuevas inversiones y fortalece la participación del sector productivo en el abastecimiento energético.
La reforma constituye un paso hacia un sistema eléctrico más diversificado, flexible y preparado para acompañar el crecimiento del Ecuador, con mayor capacidad para responder ante períodos de alta demanda y condiciones energéticas adversas.