Daniel Noboa conecta y protege más de 173.000 hectáreas de la Amazonía ecuatoriana con la creación de nuevo corredor Yasuní-Limoncocha-Cuyabeno

Boletín de Prensa Nro. 319

23 de julio de 2026

Nuestro país da un paso histórico para la conservación de la Amazonía al reconocer oficialmente el Corredor de Conectividad Yasuní-Limoncocha-Cuyabeno, un territorio de 173.396,09 hectáreas de bosques que conecta tres áreas protegidas: el Parque Nacional Yasuní, reconocido como una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta por unidad de superficie; la Reserva Biológica Limoncocha; y la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno.

El corredor de conectividad integra comunidades indígenas, actividades productivas sostenibles y paisajes naturales en un mismo modelo de conservación. Sus áreas núcleo incluyen predios del proyecto del Gobierno Nacional “Conservación de Bosques”, en las comunas Kichwa Sani, El Pilchi, Santa Elena, Itaya, Parutu Yacu, Mandari Panga, Limoncocha y San Francisco Chicta; así como territorios de la nacionalidad siona y la nacionalidad siekopai.

Alicia Jaramillo, viceministra de Ambiente y Marino Costero, afirmó que: Este corredor refleja el compromiso del Estado ecuatoriano con una conservación participativa e inclusiva y con la consolidación de un modelo de gestión territorial que integra la conservación de la biodiversidad, el desarrollo sostenible y la participación de las comunidades que habitan y conocen estos territorios, en el marco del Acuerdo Ministerial 019, con una visión de largo plazo”.

El corredor Yasuní-Limoncocha-Cuyabeno se estructura sobre tres componentes:

1) gobernanza, mediante la participación de comunidades indígenas, gobiernos autónomos descentralizados y autoridades locales;

2) patrimonio natural, orientado a mantener la conectividad ecológica y la conservación de la biodiversidad; y

3) producción sostenible, que incorpora actividades agrícolas, ganaderas y forestales compatibles con la conservación. En estos territorios se registran 3.690 especies de flora y 3.997 de fauna, entre ellas el delfín rosado, el águila harpía, el jaguar y la tortuga charapa grande, consideradas bajo distintas categorías de amenaza.

«La conectividad es una condición indispensable para conservar la biodiversidad amazónica. Este corredor promueve la participación de los pueblos indígenas y contribuye a mantener hábitats esenciales para especies emblemáticas de la región», señaló Claude Gascon, director ejecutivo interino y presidente del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). «El respaldo del GEF a esta iniciativa forma parte del esfuerzo por impulsar paisajes sostenibles que generen beneficios ambientales y sociales», enfatizó.

El reconocimiento del corredor fue posible gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE), Conservación Internacional-Ecuador y Ecociencia – Kolibría, que desarrollaron el proceso técnico, el levantamiento de información y la consulta previa, libre e informada con las comunidades.

Asimismo, la iniciativa forma parte del proyecto «Corredores de conectividad amazónicos», coejecutado por el MAE y Conservación Internacional-Ecuador, con el apoyo de WWF Ecuador, en el marco del Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía, liderado por el Banco Mundial y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).


 

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