Gobierno Nacional presenta la campaña para proteger la palma de cera y mantener la tradición de Semana Santa
Boletín de Prensa No. 230
24 de marzo de 2026
En el Jardín Botánico de Quito, se presentó la campaña nacional “Tradición y Conservación van de la mano”, iniciativa que busca promover la elaboración de ramos con materiales alternativos y reciclables, reduciendo la extracción ilegal de la palma de cera, especie endémica clave de los ecosistemas andinos y afectadas durante la celebración de Semana Santa.
Esta actividad impulsada por el Ministerio de Ambiente y Energía, desde hace más de 15 años, articula acciones con la Iglesia Católica y la Policía Nacional, a fin de salvaguardar seis especies de palma de cera del género Ceroxylon, varias de ellas catalogadas como Vulnerable y En Peligro Crítico.
La extracción de hojas jóvenes, conocidas como cogollos, no solo ponen en riesgo la vida de la palma de cera y de las especies de vida silvestre que dependen de ella. Esta práctica, en muchos casos, implica la tala de las palmas, especies de crecimiento lento que pueden tardar más de 80 años en reproducirse y superar los 200 años de vida, lo que dificulta su recuperación.
Más allá de su valor cultural, la palma de cera cumple un rol esencial en los ecosistemas andinos. Sus frutos son fuente de alimento para aves y mamíferos, mientras que su estructura ofrece refugio a especies como el perico cachetidorado y el loro orejiamarillo (Ognorhynchus icterotis), este último catalogado como vulnerable a nivel global y en estado crítico en Ecuador. La pérdida de esta especie forestal compromete funciones clave como la regulación hídrica y la estabilidad de los ecosistemas de montaña.
Como alternativa, la campaña promueve el uso de materiales sostenibles para la elaboración de ramos, entre ellos: laurel, maíz, paja, arrayán, totora, ciprés, cedrón, bambú, sigse y flores ornamentales, manteniendo viva la tradición sin afectar la biodiversidad, fortaleciendo el vínculo entre tradición y naturaleza. Estas acciones se complementan con procesos de capacitación dirigidos a artesanos, comerciantes y comunidades locales, así como estrategias de educación ambiental en espacios académicos y comunitarios.
Con esta iniciativa, el Gobierno Nacional refuerza su compromiso con la protección del patrimonio natural, promoviendo prácticas responsables que permitan armonizar la tradición religiosa con la conservación de la biodiversidad.
Dato: La normativa legal vigente establece sanciones de uno a tres años de prisión para quienes incurran en la extracción, transporte o comercialización ilegal de esta especie, conforme al Código Orgánico Integral Penal – COIP.